viernes, 18 de junio de 2010
Migraciones Andinas en el Siglo XVII
Resumen
La problemática de las comunidades andinas en el siglo XVII está atravesada por la cuestión de los movimientos de población. La movilidad de la población andina en ese período se da en varios sentidos. En primer lugar, el cambio de lugares de residencia, la movilidad geográfica y, en segundo lugar, la movilidad social, teniendo en cuenta las categorías en las que se ubicaba esa población. La intención de este trabajo es tratar de ubicar estas movilidades en el contexto posterior a las reformas de la administración toledana, es decir en las décadas finales el siglo XVI y el siglo XVII, y su impacto en las comunidades y su vinculación con la antigua tradición de movimientos migratorios andinos. Es importante destacar que es imposible realizar un análisis general del fenómeno en el total del área andina porque las particularidades regionales son muy fuertes.
Introducción
Cuando el virrey Toledo realiza su visita general en 1670 definió dos grupos de indígenas: uno formado por los originarios censados en las reducciones y otro minoritario, los yanaconas, censados en las ciudades. De allí surge que en la zona donde se reclutará la mita, los originarios son unos 100 mil, es decir 100 mil tributarios. Más de medio siglo más tarde los cálculos mostraron 70 mil originarios, 70 mil hombres en condiciones de tributar. Ahora bien, de esos 70 mil sólo un 64% eran originarios; los yanaconas eran ahora el14% y además surgió una nueva categoría ausente en el censo de Toledo, los forasteros, que alcanzaban el 21,8%. El forastero puede ser definido como una categoría fiscal que no paga tributo.
Es apropiado mencionar aquí que la mita era una institución prehispánica pero el virrey Toledo en 1570 impuso también la mita colonial en forma de tributo en el que los indígenas pagaban con su fuerza de trabajo en las minas, obrajes o construcciones para el Estado (puentes, caminos, etc.). Cabe señalar que esta mita se inspiró en el sistema andino, pero no poseía el factor redistributivo que la caracterizaba en tiempos prehispánicos. Es por esa razón que esta forma de tributo fue tan pesada para la población indígena, ya que la mita minera impulsaba la migración forzada de miles de indígenas varones, quiénes con sus familias y parientes se debían dirigir anualmente hacia las minas de Potosí con el propósito de cumplir con cuotas de trabajo para obtener el amonedado requerido para el pago del tributo.
Una de las respuestas de los indígenas para salvarse de la mita fue la de abandonar la comunidad y asentarse en otra parte, en una hacienda, en una ciudad, o bien en una comunidad ubicada ya en zonas de provincias que no debían mitar en Potosí.
Desarrollo del problema
Varios autores trabajan este tema como una huída con consecuencias. Por ejemplo Carlos Sampat Assadourian (1) dice que abandonar definitivamente el marco de la comunidad implicaba abandonar la tierra y la pertenencia a esa comunidad. Esa huída también posibilitaba la creación de una masa de trabajadores disponibles para las actividades de los españoles y, provocaba una fractura interna en las otras comunidades donde esos huídos se van a instalar como forasteros.
Sanchez Albornoz (2) es otro autor que enfatiza el carácter de ruptura de la comunidad y/o de liberador individual que tenía esa apariencia de una masa de forasteros y esa separación geográfica y física de sus comunidades de origen.
Sin embargo partir de las investigaciones de Thierry Saignes aparecen otras perspectivas (3). Él ha planteado la hipótesis según la cual esas rupturas podrían interpretarse como estrategias indígenas colectivas para enfrentar las condiciones particulares de las cargas coloniales y también aprovechar las oportunidades que ofrece la mercantilización del espacio peruano. Es decir, estrategias que toman en cuenta las imposiciones coloniales y también las variadas relaciones mercantiles que aparecen en ese momento. Para este análisis Saignes discutió dos temas que aparecen fuertemente relacionados en las fuentes del siglo XVII: en primer lugar el abandono de las reducciones y en segundo lugar la disminución del número de los trabajadores forzados disponibles en las minas, especialmente en el área potosina.
Ahora bien, por un lado, el tema de las reducciones es poco conocido porque faltan trabajos sobre el impacto real de esas creaciones de Toledo en los Andes; y por otro lado sabemos que esas reducciones se mantuvieron a largo plazo, han perdurado hasta nuestros días pero conocemos muy poco sobre los años inmediatamente posteriores a Toledo y en los siglos XVIII y XIX. Encadenado a esto se encuentran los resultados de los análisis de documentos del siglo XVII que nos hablan de acusaciones de los curacas a los corregidores y a los curas doctrineros sobre estos fenómenos que hemos descripto anteriormente, ya se trate de abandono de las reducciones y huída hacia las quebradas en territorio fronterizo o bien de denuncias que hablan de que la reducción de los trabajadores mitayos respondería a maniobras dolosas de esos actores: curacas, curas y/o corregidores. Entonces este trabajo de Saignes observa en los documentos, la existencia, por lo menos en el caso de los caciques no solo de manejos de tipo “doloso” respecto a las obligaciones hacia la corona sino también, desde otra perspectiva, la existencia de un liderazgo en torno a esas estrategias comunales. Es decir que las comunidades estaban actuando de acuerdo a sus necesidades y no era simplemente la huída para escapar de la mita colonial sino para actuar de acuerdo la necesidad de supervivencia de las comunidades. Por otro lado, Stern (4) da cuenta de la conformación de una red compleja formada por élites locales y peninsulares, desde el kuraca menor al corregidor, determinada por una multiplicidad de intereses personales y de grupo donde los kuracas podían permitirse la formulación de repuestas indígenas para enfrentar la coacción.
Con respecto al papel de las elites locales dentro de esta nueva configuración, Saignes analizará el papel de estos en la formación de estrategias indígenas ante la crudeza de la mita: el kuraca cumplirá un rol esencial en la dirección de las migraciones - tanto en beneficio propio, acordando incluso con peninsulares y otros kuracas el desvío de mitayos- como de la comunidad, al quitar mitayos y enviarlos como yanaconas; asimilándose esta racionalidad kuracal a los análisis de Stern, estas migraciones servirán muchas veces para acceder a recursos escalonados de zonas ecológicas distintas, a diferencia de la mirada individual que les daba Assadourian, aquí las migraciones son consideradas estrategias comunales, asimismo los migrantes se inscribirán como mestizos o yanaconas. Saignes sigue la línea de Stern al otorgar flexibilidad al kuraca, y de ver la centralidad de la presión del mercado y del tributo como dinamizadores del sistema, así analiza cómo los indígenas podían ir al valle a conseguir productos para vender luego en Potosí, actuando éste como regulador. No observa una desestructuración del sistema como lo plantea Assadourian , en términos de ruptura entre los vínculos del migrante y su comunidad, sino que las migraciones plantean la vuelta a antiguos patrones dentro del nuevo contexto, asimismo las migraciones siguen viejas y nuevas rutas, por lo que hay innovaciones y no sólo pervivencias y resignificaciones.
De la misma manera, Zulawski (5 ), en un texto muy tributario del trabajo de Saignes, vuelve la atención al papel de estos migrantes como forma indígena de responder a la coacción, migrantes que diferencia entre forasteros y yanaconas; asimismo analiza la presión del espacio urbano, para ver cómo escapan del trabajo minero y prefieren trabajar en oficios menos duros que les den más prestigio diferenciando cómo los yanaconas trabajan en oficios más occidentales, y se cambian sus nombres, al romper con su comunidad.
También puede observarse en un trabajo publicado por Nicolás Sanchez Albornoz (6 ), una encuesta realizada en La Paz y Potosí a los capitanes entregadores de la mita de las distintas provincias, que eran capitanes étnicos, donde se demuestra la perduración de los vínculos entre los migrantes y sus comunidades. Ello indica que la conversión en forastero y aún en yanacona no implicó necesariamente una ruptura total con su comunidad de origen por parte del huído.
Otra idea que sugiere Saignes en su investigación se refiere a las características del hombre andino y lo que podríamos llamar su apego a la tierra, es decir que no es fácil aceptar conociendo la realidad andina de ayer y de hoy que haya habido tal cantidad de emigraciones que marcaran la ruptura de los migrantes con su comunidad de origen. Para ello es necesario señalar la antigua tradición de movimientos migratorios de esos hombres apegados a sus comunidades pero acostumbrados a la migración – los mitimaes - para conseguir los recursos necesarios para la supervivencia y para la reproducción de la comunidad.
A modo de conclusión
Recién en 1681 cuando el fenómeno de las “huídas” se había agravado, el virrey Vizconde de la Palata, llevo a cabo un censo de los indios para efectuar un nuevo reparto de los que debían servir en la mita de Potosí, y para remediar su notoria disminución en lo pueblos próximos a dicho asiento.
La crisis que enfrentó la corona motivó el desarrollo de estrategias que hicieron aún más duras las condiciones de los indígenas, las respuestas de estos no se hicieron esperar, aunque podría mencionarse el carácter pasivo que tuvieron: no llegaron a golpear la organización colonial en sus bases, y al utilizar algunos de los elementos que esta ponía a su disposición, legitimaban ese orden de las cosas. La desestabilización de la sociedad que implicaron los cambios a nivel estructural y superestructural sumado al agudo descenso poblacional, fueron circunstancias desestructuradoras de la realidad que imposibilitaron cualquier respuesta de mayor alcance.
Glosario
Forasteros: se dice del indio que abandona su comunidad de origen en Perú, categoría que define a quién no paga tributo colonial.
Huídas: emigración de indígenas de sus comunidades de origen en el Perú colonial para evitar la mita.
Kuraca: jefe étnico de las comunidades indígenas del Perú.
Mitimaes: proviene de la palabra quechua mitmac, idioma en el que significa “esparcir” y en aymara “venidos de otro lugar”. Fueron grupos de familias separadas de sus comunidades por el Imperio inca y trasladadas de pueblos leales a conquistados o viceversa para cumplir funciones económicas, sociales, culturales, políticas y militares. Los mitimaes no perdían por ello necesariamente la vinculación con sus grupos étnicos de origen..
Originarios: se dice del nativo del territorio que habita, en el caso que nos ocupa se usó como categoría tributaria en la vista del virrey Toledo en el Perú.
Yanaconas: en quechua yana, a la vez préstamo del muchik, es una palabra cuyo significado en español es servidumbre. En el Inkanato refería a los pueblos que efectuaban compromisos de servidumbre. Los españoles, durante la Conquista del Perú, comenzaron a usar la denominación para referirse a los pueblos indígenas que tenían de servidumbre, ya fuera en sus encomiendas o integrados a las formaciones militares como "indios auxiliares.
NOTAS BIBLIOGRÁFICAS
(1) Assadourian, C. S., "La producción de la mercancía dinero en la formación del mercado interno colonial. El caso del espacio peruano, siglo XVI", pp.223-292, en Florescano, E, comp. Ensayos sobre el desarrollo económico en México y América Latina (1500-1975), México, F.C.E., 1979
(2) Sanchez Albornoz N. “Indios y tributos en el Alto Perú”. IEP. Lima 1978.Serie: Historia andina, Instituto de Estudios Peruanos (Lima). Volumen 6 de Historia Andina, Instituto de Estudios Peruanos, 1978 pp. 34-76
(3) Saignes, T., “Los Andes Orientales, historia de un olvido” cap II Punas y Valles en el Sistema Colonial: tres perspectivas” pp. 141-146, Cochabamba, Bolivia: Ediciones CERES. 1986
(4) Stern, S., “Los pueblos indígenas del Perú y el desafío de la conquista española” (Madrid, Alianza, 1986). pp. 149-151.
(5) Zulawski, A., "Forasteros y yanaconas: la mano de obra de un centro minero en el siglo XVII", pp. 160-161, en Harris O., Larson B. y Tandeter E. (comps.), La participación indígena en los mercados surandinos. Estrategias y reproducción social, siglos XVI-XX (La Paz, CERES, 1987).
(6) Sanchez Albornoz, N, “Migración Rural en los Andes, Sipesipe (Cochabamba 1645” pp.. 13-36, Revista de Historia Económica - Journal of Iberian and Latin American Economic History, ISSN 0212-6109, Año nº 1, Nº 1, 1983.
BIBLIOGRAFIA
Assadourian, C. S., "La producción de la mercancía dinero en la formación del mercado interno colonial. El caso del espacio peruano, siglo XVI", en Florescano, E. (comp.), Ensayos sobre el desarrollo económico en México y América Latina (1500-1975) (México, F.C.E., 1979).
Glave, L, “El virreinato del Perú y la llamada Crisis general del siglo XVII, cap.IV Trajinantes”, Cuadernos de historia Universidad de Lima, Departamento Académico de Ciencias Humanas Lima, Perú, 1986
Murra, J, El mundo andino: población, medio ambiente y economía, Lima IEP, Pontifica Universidad Católica del Perú, Historia Andina nro. 24
Saignes, T., "Ayllus, mercado y coacción colonial: el reto de las migraciones internas en Charcas (siglo XVII)", en Harris O., Larson B. y Tandeter E. (comps.), La participación indígena en los mercados surandinos. Estrategias y reproducción social, siglos XVI-XX (La Paz, CERES, 1987).
Saignes, T., “Los Andes Orientales, historia de un olvido” cap II Punas y Valles en el Sistema Colonial: tres perspectivas”, Cochabamba, Bolivia: Ediciones CERES. 1986
Sanchez Albornoz, N, “Migración Rural en los Andes, Sipesipe(Cochabamba 1645”, Revista de Historia Económica - Journal of Iberian and Latin American Economic History, ISSN 0212-6109, Año nº 1, Nº 1, 1983.
Zavala, Silvio, “El servicio personal de los indios en el Perú”, El Colegio de México, 1978. T.1: siglo XVI, T.2: s.XVII y T.3: s. XVIII.
Zulawski, A., "Forasteros y yanaconas: la mano de obra de un centro minero en el siglo XVII", en Harris O., Larson B. y Tandeter E. (comps.), La participación indígena en los mercados surandinos. Estrategias y reproducción social, siglos XVI-XX (La Paz, CERES, 1987).
sábado, 25 de julio de 2009
CHAVEZ Y EL HOLOCAUSTO
La semana pasada circuló un email en cadena denunciando al presidente constitucional de Venezuela por negar el Holocausto. Un amigo, quién le llegó el correo y que de antisemita no tiene nada, ha realizado un análisis de la cuestión que deseo publicar si bien no comparto su caracterización sobre Chavez.
Amnistía Internacional
entre decenas de Organizaciones Internacionales
Un abrazo a todos y salú!!!!!!!!!
Rulo"
viernes, 17 de julio de 2009
Las revoluciones modernas
1.- INTRODUCCIÓN:
La transición del feudalismo al capitalismo en Europa se desarrolla entre los siglos XV y XVIII. Este proceso no se manifiesta de manera homogénea en los países de la zona occidental. Tanto en la esfera económica y social como en la política ha habido marcadas diferencias cronológicas, de génesis y metodologías. Las diferencias son aún mayores entre los países de Europa Occidental y los de Europa Oriental. De estos factores se infiere que se puede postular la existencia de diversas vías para esa transición hacia el capitalismo industrial. Los procesos que abordaremos transcurren entre la segunda mitad del siglo XVIII y el año 1850, período que traza un parte aguas entre pasado y presente,
2.- REVOLUCIÓN INDUSTRIAL INGLESA
El caso inglés es excepcional en su formación. Produce un cambio que implica el paso de una economía agraria y artesanal a otra dominada por la industria y la mecanización. Ese cambio en el modo de producción, tiene su correlato de cambios en las relaciones de producción, las estructuras de clases y la vida de la sociedad.. En la Inglaterra del siglo XVIII existían condiciones capitalistas previas para la industrialización luego de la llamada “revolución agrícola. La economía estaba preparada para las cuestiones fundamentales en una era de industrialización: aumenta la producción y la productividad agraria para alimentar a una población no agraria en rápido crecimiento; proporcionar mano de obra para las industrias y las ciudades, parte de ella especializada gracias a la existencia del “put out system”, verificado por el fuerte éxodo rural y además suministrar un mecanismo de acumulación de capital utilizable por los sectores más dinámicos de la economía. Estos factores también condujeron a la formación de un mercado de consumidores: mercado interno en Inglaterra, para textiles y alimentos sobre todo. De proporcionar rápidamente un mercado externo que fue determinante se ocuparon los comerciantes, la Royal Navy y la corona. Las colonias producían materia prima y consumían manufacturas: India, Africa, América. Debemos enfatizar aquí, el rol activo del Estado inglés. El proceso inglés nos muestra el despegue (take off) hacia el crecimiento autosostenido. Antes de terminar el siglo XVIII el factory sistem estaba solidamente instalado en la industria algodonera, fundamental en esta etapa y en Inglaterra, factory sistem equivale a fábrica con máquinas y obreros pagados mediante un salario.
2.1. SUJETOS HISTÓRICOS
Los nuevos medios de producción y las relaciones que de ellos surgen, fueron constitutivos de un nuevo panorama social en Inglaterra: una sociedad de clases. Hobsbawm explica que la revolución industrial destruyó los antiguos modos de vida, dejando a la sociedad incapacitada para conseguir otros nuevos. Es una transición entre dos modos de vida distintos, de un modo de vida preindustrial o un modo de vida industrial. La sociedad industrial se ve como algo nuevo pero hostil y amenazante. Ese modo de vida fue mejor o peor?
¿A quiénes y cómo afecta la Revolución Industrial? La nobleza no se modifica, sigue controlando el poder y los patrones de vida aristocráticos no cambian. Surge una nueva burguesía industrial de rápido ascenso y fácil enriquecimiento que adquiere mayor influencia social y política. Algunos son captados por la nobleza y compran títulos y honores. Los que no, conformarán la cultura burguesa; son los miembros de la Middle Class británica con sus conceptos de utilitarismo, ahorro, laboriosidad y moralina tan bien representada por la literatura de la época victoriana. Un planteo similar nos ofrece Giorgio Mori. Desde el punto de vista productivo dirá, que mientras la nobleza y la gran propiedad terrateniente como tal no hicieron ninguna contribución destacable para la constitución de la nueva burguesía industrial, fue por el contrario muy importante la que hizo el campesino medio, el yeoman, más acostumbrado a desarrollar actividades empresariales o en todo caso vinculadas al sector textil. Es esta Middle Class con fuerte conciencia de clase que se expresa en términos políticos y económicos la que pugnará con los sectores tradicionales por sus intereses. La magnitud de su peso se ve claramente en la disputa mantenida con los terratenientes tradicionales productores de cereales. Las leyes de cereal protegían a los terratenientes de la competencia extranjera, a esta ley se oponía la burguesía industrial. ¿Por qué? Porque las medidas proteccionistas tienden a subir los precios de alimentos, lo cual implica que los empresarios deben pagar salarios más altos para la subsistencia de sus trabajadores. La burguesía pretende así el libre cambio, sin trabas, sin barreras, sin protección. Forman la liga anti-leyes de cereal, y en 1846 logran anular las leyes de cereales. Triunfan los industriales. De aquí en más el Estado británico asumirá una postura librecambista.
El número de obreros creció al mismo tiempo que se expandió la industrialización. El sujeto histórico por antonomasia que surge de este proceso es la clase trabajadora, el proletariado. ¿Cómo estaba constituido este nuevo grupo? El grupo se formó a partir de los emigrantes rurales, expulsados del campo por la “revolución agrícola”, convertidos en obreros de las fábricas, las minas o la construcción, y cuyo único sustento provenía de su fuerza de trabajo, alquilada a cambio de un salario. También había antiguos artesanos urbanos, desalojados de sus tareas por la mecanización. La única seguridad para su futuro era su prole, es decir, el número de hijos, muchos de los cuales trabajaban desde corta edad.
Es Edward Palmer Thompson, quien define la formación de esa clase y su conciencia como tal. Ubica el proceso entre 1790 y 1830. Es precisamente en 1832 cuando se produce la Primera Insurrección Cartista por los derechos políticos de los trabajadores. Thompson provoca una revolución historiografía con su planteo sobre la clase en la obra “The Making of the English Working Class”, de 1963, abriendo un debate todavía vivo. ¿Por qué? Bien, EP Thompson va a decir que para pensar el concepto de clase hay que incorporar la idea de la experiencia misma del proletariado, siendo ésta la única manera de conocer su pertenencia. Dice Thompson ”por clase entiendo un fenómeno histórico unificador… Me interesa hacer hincapié en que se trata de un fenómeno histórico. Personalmente no veo la clase como una estructura y menos aún como una categoría, sino como algo que acontece y de hecho ha acontecido en las relaciones humanas. La clase aparece cuando algunos hombres, como resultado de experiencias comunes - heredadas o compartidas- sienten y articulan la identidad de sus intereses entre ellos y contra otros hombres cuyos intereses son distintos (y corrientemente opuestos) a los suyos.” En su obra “La economía moral de la multitud”, nos habla de esos ingleses nacidos libres, hechos a la manera de la cultura rural, con sus tiempos de la naturaleza, con sus costumbres tradicionales que se ven avasallados por la “cultura de la mecanización” que se niegan a pactar, a adaptarse. Esa conciencia legitimó su acción de masas. El concepto de cultura popular, nuevo en la historiografía y tomado de la antropología se hizo conciencia de clase. Es una conciencia rebelde; el proletariado no vive su experiencia como una experiencia de sumisión En Thompson, el concepto de experiencia, (tan discutido por la historiografía), no se utiliza para cualquier actividad o percepción de la clase trabajadora, sólo para aquello que sirve de puente para el pasaje -de la mera existencia de la lucha de clases objetiva- a la constitución de la clase como sujeto histórico. Estos antiguos campesinos ahora habitantes de la ciudad, ven el trabajo en la fábrica como algo denigrante Se da un proceso de pauperización que se evidencia en la nueva Ley de pobres de 1834. Se hacinan los trabajadores en las casas de trabajo (Work Houses), constituidos en reserva de mano de obra. La negativa de los hombres a ingresar a las fábricas hace que la mayoría de los trabajadores de las primeras épocas sean mujeres y niños, puesto que son más dóciles y baratos. Esto provoca una desarticulación de la composición familiar. Esta pauperización provoca un malestar generalizado, tanto para la clase obrera que sufre constantemente desde 1790 hasta 1830 siendo el mismo periodo donde surge la conciencia de clase de la clase obrera, según Thompson..
2.2 .Relación entre campo y ciudad.
Dice Hobsbwam que las enclosures acts de 1760-1830 barrieron con los residuos de la antigua existencia aldeana. En ese momento ya era imposible hablar de un campesinado inglés como lo haríamos del campesinado francés o ruso. Se verifica una gran disminución de la población rural como reflejo de la transición de una economía agraria a otra industrial-urbana. La industria, concentrada en las ciudades, reclama una mano de obra abundante; el artesano rural no puede resistir la competencia de las fábricas; los artesanados se constituyen en los primeros emigrantes. Las ciudades inglesas son fruto de la revolución industrial. Crecieron desordenadamente a fin de dar cabida a la gente que emigraba de los campos y se instalaba allí para trabajar en las fábricas. La mayor parte de las calles no tenían pavimento, y la luz, el agua y los alimentos eran escasos. Las viviendas se amontonaban en estrechos y malolientes callejones, y cada barrio era un basural. No fue extraño, entonces, que bajo tan tristes condiciones la tuberculosis y las epidemias hicieran estragos en barrios populares. La literatura con obras como “Oliver Twist” de Charles Dickens plantea la dicotomía entre el campo y la ciudad, observamos cómo Dickens diferencia clara y abiertamente ambos espacios y cómo los puebla de una serie de personajes acorde con el simbolismo de uno y otro ambiente. De este modo, mientras que el campo representa la alegría, la felicidad, el bienestar, la ciudad, Londres, simboliza todo lo contrario: la delincuencia, la suciedad, la pobreza, la prostitución, el crimen o la marginalidad entre otros temas. En el estudio The Country & The City (publicado en 1973), Raymond Williams examina cómo la relación entre el campo y la ciudad no sólo fundamenta el origen y la transformación del capitalismo, sino también cómo representa una de los mitos menos discutidos de la ideología capitalista. La antítesis entre la ciudad como espacio de explotación-producción y el campo como espacio de aislamiento-contemplación enmascara las relaciones de clase y la transformación del territorio que tienen lugar durante la revolución industrial.
3.- LA VÍA FRANCESA AL CAPITALISMO INDUSTRIAL
Aunque Francia no experimentó una revolución industrial al estilo inglés, la sociedad francesa fue transformada por el capitalismo industrial. La industrialización francesa tampoco produjo una gran masa de trabajadores en las fábricas pero sí provocó el descontento de numerosos artesanos que fueron la base del movimiento obrero más radicalizado.
Características fundamentales de la industrialización francesa:
* Comienzo gradual y temprano.
* Predominio de la producción artesanal.
Crecimiento relativamente lento de la industria en las fábricas e índice bajos de crecimiento demográfico.
La producción francesa ya había comenzado su movimiento ascendente en la década de 1750, y aumentó gradual pero constantemente a partir de entonces. Dicha expansión tuvo lugar tanto en las industrias rurales como en las urbanas. Gran parte del crecimiento industrial del s.XIX siguió centrándose en la artesanía y los franceses siguieron dominando el mercado en cuanto a ciertos artículos de lujo.
Una de las razones para que la industrialización francesa fuera diferente se debió al bajo índice de crecimiento demográfico de su población. Sin embargo para el siglo XIX no era posible comprobar un “retraso” respecto de otras economías ya la producción francesa creció al mismo ritmo per cápita que la inglesa hasta después de la Primera Guerra Mundial. En Francia el grueso de la población era campesina y participaban parcialmente de intercambios regionales, por lo tanto no pudo formarse un mercado interno dinámico. Fue racional entonces invertir capitales en agricultura e industria artesanal. Resulta obvio que a la largo, eso llevó a una vía diferente de industrialización alternativa, al aumento de renta per cápita y al inevitable “consumo masivo”
El hecho de que la industria artesanal sobreviviera en Francia no implica que no se viera afectada por el desarrollo del capitalismo industrial. Fue a partir de la supresión de los gremios en la Revolución Francesa cuando el capitalismo industrial comenzó a tener efectos profundos sobre las industrias artesanales, así los sistemas de producción fueron reorganizados para poder producir una mayor cantidad de productos, se bajaron los costos, hubo una mano de obra menos cualificada, en definitiva, que los artesanos tenían tantas razones para protestar como los obreros de las fábricas
3.1 .SUJETOS HISTÓRICOS
Diferencias entre los artesanos y los obreros de las fábricas: la más crucial residía en el modo de comprender el trabajo; mientras que los artesanos pensaban que su trabajo derivaba del sistema corporativo o gremial de las ciudades medievales, los obreros creían que su trabajo era menos social, más individualizado de las relaciones de producción. Dice William Sewell que de este modo, la conciencia de clase, por parte de la artesanía urbana, surgió como una transformación del concepto corporativo del trabajo de los artesanos bajo la doble influencia de del desarrollo capitalista y la política revolucionaria que atravesaba a la nación. Allí surge el proletariado francés. Después de los sucesos de julio de 1830, con el advenimiento de una monarquía más liberal, se restauró el lenguaje revolucionario. A la luz de esos acontecimientos y de los conflictos sociales de esa década se fue formando la conciencia de clase del proletariado.
La Revolución Francesa causo una transformación de gran alcance en el orden social. Es decir, Francia fue transformada: pasó de ser una sociedad de estamentos a ser un conjunto de ciudadanos individuales, unidos por un contrato social basado en los derechos civiles y con igualdad ante la ley. A finales de 1820 todos los oficios cualificados tenían algún tipo de organización corporativa de trabajadores que resistía a la explotación. La transformación de la estructura institucional de la sociedad fue acompañada del desarrollo de un nuevo lenguaje o discurso político un lenguaje de ciudadanos individuales, derechos naturales, soberanía popular y contrato social. Ese lenguaje basado en los derechos individuales dificultaba los reclamos colectivos de clase. Hacia 1830, los trabajadores declararon que el trabajo manual mantenía a toda la sociedad. Para dar otro paso, desde 1831, elaboraron la idea de “asociación”, como la suma de voluntades individuales, así sus demandas colectivas se hacían compatibles con el discurso revolucionario. Los trabajadores fueron desarrollando un nuevo lenguaje político que se enfrentaba al régimen, el discurso de la libertad. Todo esto fue desarrollado en periódicos, panfletos, estatutos, huelgas, la innovación final a la que llegaron fue la extensión del lenguaje de la asociación para abarcar no sólo a los trabajadores de un determinado oficio, sino a los trabajadores de todos los oficios. Se llevaron a cabo varias huelgas, y con este entusiasmo huelguista muchos trabajadores comprendieron que el espíritu de la asociación debería abarcar a todos los trabajadores asociaciones de todos los oficios, en una clara manifestación de solidaridad de clase. En 1848 quedó claro que las cosas habían cambiado muchísimo desde 1830.
3.2. LA PRIMAVERA DE LOS PUEBLOS
Las revoluciones de 1848, conocidas en otros países como La Primavera de los Pueblos o el Año de las Revoluciones, fueron una ola de manifestaciones populares que se generalizaron en varias regiones de Europa en el primer semestre de dicho año. Se caracterizan mayoritariamente por su brevedad, heterogeneidad y rápida expansión. Al contrario que las oleadas revolucionarias de 1820 y 1830, esta nueva oleada tuvo gran repercusión en estados como Francia, Austria, Alemania, Italia, Hungría y los diversos pueblos de Europa central.
En Francia, mientras que la revolución de 1830 encontró a los trabajadores desorganizados y sin un programa común, la de febrero de 1848 asistió a una masiva movilización obrera con conciencia de clase en muchas ciudades francesas. Las asociaciones francesas tenían vocación para constituirse en unidades constituyentes de una nueva república democrática y social basada en la soberanía del trabajo, Pero la traición de la burguesía con el triunfo conservador en las elecciones y la sangrienta represión a las manifestaciones acabaron con ese proyecto. Sin embargo, la organización no se detuvo. El desarrollo masivo del socialismo en la clase trabajadora fue la consecución de la apropiación de una tradición política revolucionaria; fue en gran parte un desarrollo colectivo, una colaboración amplia y libremente articulada entre republicanos de izquierdas, los trabajadores y los teóricos socialistas.
3.- .EL CAMPO Y LA CIUDAD
En Francia, la abolición del Feudalismo fue obra de la Revolución de 1789. La presión de campesinos y jacobinos impulsó la reforma agraria más allá de lo que los capitalistas hubiesen deseado. Ello no creó una clase de terratenientes sino de medianos propietarios, atados a su tierra, conservadores y temerosos de lo nuevo y que se constituyeron en el apoyo permanente de los gobiernos de derecha de su país. El tipo de producción agrícola que se desarrollaba destinaba pocos excedentes para la acumulación de capital y además como la vida en el campo era considerablemente buena tampoco había gran éxodo de población a las ciudades. Esas causas retrasaron el despegue industrial francés.
Las ciudades francesas no tuvieron ese crecimiento acelerado de las inglesas. La lentitud del cambio económico continúo sometido al ritmo de buenas y malas cosechas hasta avanzado el siglo XIX. Sólo París tenía más de medio millón de habitantes y las demás ciudades, de origen medieval, se extendían modestamente e incluso algunas parecieron achicarse hacia 1840.
El capitalismo francés era una superestructura formidable alzada en la inconmovible base de los campesinos y la pequeña burguesía que prefirieron no invertir en industria nacional pero sí en el exterior.
4.- Similitudes y diferencias entre el caso inglés y el francés
a) Industrialización: fueron dos procesos absolutamente diferentes. En el caso inglés hubo un rápido despegue y una elección económica y política por la industria en detrimento de la agricultura. En el caso francés convivieron dos economías, la industrial y la agrícola y el avance de la primera fue muy lento.
b) Sujetos históricos:
La burguesía inglesa tiene un rol protagónico en el despegue industrial, toma las riendas, dinamiza el proceso, invierte capitales, es la clase propietaria de los medios de producción y desde luego, se beneficia enormemente. La burguesía fabril inglesa era el ejemplo más característico de su clase, pero por todo el continente existían pequeños grupos iguales. Pocas veces eran tan rígidos como en Inglaterra pero compartían la confianza en este enriquecimiento constante, la absoluta fe en el liberalismo económico y el repudio a las actividades no económicas.
La burguesía francesa de origen urbano tuvo un origen revolucionario en las jornadas de 1789, pero en la medida en que el proceso se profundiza defiende sus intereses de clase, cuando aparecen actores cada vez más radicalizados que plantean fuertes cuestionamientos al naciente orden burgués y al carácter clasista de la “Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano”. Esto se verá claramente en los debates sobre el régimen de propiedad; de una manera difusa, contradictoria y vacilante, aparecen los rudimentos de un nuevo discurso, el socialista, que tomará forma definitiva en el siglo posterior. La burguesía rural es claramente reaccionaria.
Proletariado inglés: surge con la revolución industrial, son los operarios de las fábricas. En pocas décadas se forma como clase y adquiere su conciencia. Sufre grandes cambios en su modo de vida y se organiza en movimientos (ludismo, cartismo) para sus reclamos. No llevan adelante programas revolucionarios, apelan a la negociación política.
Proletariado francés: tiene su origen en los gremios de artesanos más que en el obrero industrial. ]Adquieron su conciencia revolucionaria en la práctica por el reclamo de sus derechos. Fueron protagonistas de las revoluciones de 1830 y 1848. Muy vinculados al socialismo.
5.- RESULTADOS
a) La consagración del capitalismo industrial como modo de producción.
b) Crecimiento continental en materia de población, recursos, agricultura, transportes, comercio. Difusión de la tecnología: progreso científico e innovación tecnológica. Cambios institucionales hacia sistemas más democráticos. Triunfo del liberalismo como teoría de la economía y de la sociedad.
c) Se configuró una nueva sociedad de clases, con mucha movilidad pero basada en la desigual posesión de la riqueza y dominada por los valores burgueses. La vieja aristocracia muta en oligarquía de poder financiero en alianza permanente con la burguesía. Sin embargo la burguesía es heterogénea. La alta burguesía en sintonía con los viejos aristócratas; la burguesía media procedente del comercio, la industria o las profesiones liberales y la pequeña burguesía cuyos miembros afrontaron los cambios con suerte diversa. Hubo víctimas rurales del cambio, los campesinos despojados legalmente de sus tierras en Inglaterra. Los jornaleros franceses que perdieron las “seguridades tradicionales” que tenían bajo el Antiguo Régimen (ayudas señoriales, bienes comunales).
d) Se da la formación de la clase obrera con diferentes procesos pero que igualmente sufrió el drama de la adaptación a los nuevos ritmos de trabajo y las duras condiciones de vida en la fábrica y en los suburbios industriales.
e) Aparece el movimiento obrero, se desarrolla en él una conciencia de clase, se perfecciona la organización y se plantean programas para la lucha por sus derechos. Son el sujeto revolucionario del marxismo.
Notas bibliográficas
1.- HOBSBAWM, Eric, La era de la revolución, Crítica, Barcelona, 1983, Introducción, pág.9.
2.- CIPPOLLA, Carlo Historia económica de Europa, Ariel, Barcelona, 1976, cap. 8
3.- MORI, Giorgio, La revolución industrial, Crítica, Barcelona, 1983, cap.4
4.- HOBSBAWM, Eric, En torno a los orígenes de la Revolución Industrial Buenos Aires, Siglo Veintiuno Argentina, Buenos Aires,1971, cap. 1 y 2
6.- THOMPSON, EDWARD P, La formación de la clase obrera en Inglaterra, Crítica: Barcelona, 1980 (de traducción al castellano 1989).
7.- THOMPSON, EDWARD P, Tradición, Revuelta y Conciencia de Clase ed. Grijalbo, Barcelona, 1984 Cap. La economía moral de la multitud en la Inglaterra del Siglo XVIII
8.- HOBSBAWM, Eric, La era del capital 1848-1875, Siglo Veintiuno Argentina, Buenos Aires, 1971, cap. 1 y 2
9.- SEWELL, William, Los artesanos, los obreros de las fábricas y la formación de la clase obrera francesa 1789-1848, apunte de la cátedra
10.- BRIGGS, Asa y CLAVIN, Patricia, Historia Contemporánea de Europa 1789-1989,Crítica, Barcelona, 2004, cap. III
